Fe de errotativas


Morir con las botas puestas. Por y para Enrique Meneses
enero 7, 2013, 4:03 pm
Filed under: Fotografía, Periodismo | Etiquetas: , , , , , , ,

Hace unos años, cuando todavía estaba en primero de carrera y había empezado mi andadura periodística, realizamos mi compañero de clase Iván y yo una entrevista al gran periodista que ha dejado este mundo, Enrique Meneses, aquel que vivió de cerca la revolución de Fidel Castro y que decía que ‘África es mejor que Disneylandia’, un aventurero de los que ya no quedan, un ‘roadman’, un hombre que hizo del periodismo su vida y su vocación.

Conocí por primera vez a Enrique en persona en un Café y Periodismo y estuvimos hablando de realizar una entrevista que nunca llegamos a editar para la facultad. Recuerdo que llegamos a la calle Ginzo de Limia, Metro Herrera Oria, donde Ciudad de los Periodistas; subimos hasta el 13-C y nos abrió la puerta su asistenta. Nos esperaba leyendo el periódico, con el portátil encendido. En la casa también estaba Israel, un muchacho que recopilaba su archivo para un trabajo que estaban realizando. Nos estrechó la mano a los dos y nos invitó a tomar asiento.

Tras una breve explicación de por qué estábamos allí, comenzamos a saciar las dudas que sobrevuelan el periodismo, desde la maestría y la voz de la experiencia, de quien ha recorrido desde El Cairo hasta Cabo y volvió. Un Kapuscinsky español. -“Don Enrique, usted…” -“No me llames de usted porque te echo”, le dijo a Iván, lo que demostraba su braveza a pesar de necesitar la bomba de oxígeno que ya llevaba consigo, de quien, a su edad se abrió un blog, creó una televisión (Utopia TV) y quien trató de luchar contra “nuestros hijos de puta”, para denominar a quien corrompía a los gobiernos, a través de lo que mejor sabía hacer: fotos.

“Lo que le pasa a este oficio no es la crisis que vive: no son ya los intereses del director y de la empresa, que se enseñe a hacer periodismo en las facultades, sino que no hay aventureros. No hay vocación. Nos hemos tirado a lo que hace dinero”, decía. “Hay que buscarse los obstáculos para luego superarlos. Hay que jugar al ajedrez contra uno mismo. Te puedes comer el salchichón más grande del mundo si lo cortas en rodajitas”.

Para Enrique, el blog no era más que una mera herramienta que buscaba colocarse. Vaticinaba que de una plantilla de 2000 personas, 200 serían blogueros. El Twitter, como decía, era un arma de revolución social. Y no andaba mal encaminado si nos fijamos en la actualidad. “La cuestión es que hay que utilizar más el cerebro porque (en referencia a Internet, Twitter y los blog) no son periodismo. Polivalencia. Hay que cubrir el ángulo de la información”.

“La información sale por los sobacos”, seguía. “El periodismo que viene será el que explica, analiza los hechos y que no debe de dejar de contar las cosas”.

Ahora que se marcha (si se me permite) hacia África “porque es el futuro”, Enrique tenía claro que sin la muerte, la vida no es vida. “Hay que apreciarla, sin duda, pero hay que cortar el cordón umbilical con mamá”. Él recordaba siempre una frase de Tom Wolfe: “No le digas a mamá que estoy ejerciendo de periodista”. “Yo nací casi en una redacción. Llevo tinta de imprenta en las venas, ¿qué os voy a contar? Quien aguanta, gana”.

Hasta siempre, maestro.

Imatge



Sobre fotoperiodismo y ética

Imagen

El pasado día 20 de diciembre tuvo lugar una marcha desde Plaza España hasta la
Plaza de Neptuno, convocada por la plataforma 25S para protestar contra los presupuestos aprobados por el gobierno de Mariano Rajoy para 2013.

Cuando llegué sobre las 21 horas al lugar donde acababa la manifestación, tomada por
más policías y prensa que por manifestantes, realicé la foto que encabeza esta entrada. Era una chica que portaba una vela y la máscara de ‘V de Vendetta’, símbolo explotado y convertido por las revoluciones que han sacudido 2011 y todo este 2012. El caso fue que le pedí permiso a la chica para tomarle una foto y le rogué además que se pusiera la máscara para proteger su identidad.

Un grupo de fotógrafos se puso en fila detrás para poderle tomar una foto a la chica,
situación que yo había provocado. Uno de estos (no voy a decir su nombre) se me acercó posteriormente y me preguntó qué iba a poner en el pie de foto. Le contesté que ninguno porque en el medio en el que trabajo no lo usamos para una noticia.

Otro fotógrafo que estaba atento a la conversación y que había visto la escena me dijo que eso acababa de hacer “no era periodismo porque no es ético pedir que una persona pose. Será fotografía pero no es fotoperiodismo” (estoy de acuerdo en parte) como yo le había pedido a la chica y que,  en cuanto lo supo, borró las fotos.

Más allá de conseguir una fotografía con un fin y mediante unos medios, considero que, a pesar de que sea una concentración pública en la que se pueden tomar fotografías y vídeos de lo que sucede, dados los principios del derecho de la información, una persona en una determinada situación, sea cual sea, y más en esta que va a ir publicada para mí o para quien sea, debe ser informada para respetar su dicha identidad, y más en un estado como España, donde cada vez el control sobre los medios de comunicación es mayor (véase el caso de publicación de fotografías de policías aporreando a la gente que se manifiesta), ya que igual no desea que su familia o jefe sepa que ha acudido ha dicho acto, lo que ya deriva en un tema de responsabilidad personal. En concreto, este caso fue comparado con el hecho de simular una realidad que no está pasando, como pedir a alguien que agite las vallas o “tomar a un policía levantando el brazo para representar su violencia”, lo cual, desde el punto de vista deontológico y periodístico, es manipulación.

Hay otras imágenes, como esta, esta y esta, que se asemejan a esta situación.          ¿Son o no periodismo? ¿Acaso pedir permiso para tomar una imagen que
aparece en un determinado momento del acto es manipulación?
Hay casos y situaciones en las que desde siempre se han derivado en manipulación informativa, pero defiendo que pedir hacer una fotografía o interactuar con el sujeto
no es manipulación dependiendo del fin con el que se use la imagen.

Comentando esta situación con una compañera de clase, me llevó a reflexionar sobre lo que me dijo. Desde la crítica, me dijo que “los fotógrafos sois unos cabrones porque os ponéis en puntos estratégicos donde sabéis que va a pasar algo, como frente a las vallas del Congreso”. Totalmente cierto. De hecho, creo que la presencia misma de cámaras hace que la gente se comporte de determinada manera porque desea ser el foco de atención de los medios y además todos sabemos qué tipo de fotos están deseando publicar los medios para los que trabajamos. Por lo tanto, somos parte de esa manipulación enmascarada que, a fin de cuentas, se llama información.



Rompiendo los moldes periodísticos, otra vez
julio 8, 2012, 1:18 pm
Filed under: Periodismo | Etiquetas: , , ,

El pasado domingo 1 de julio, el diario valenciano ‘Superdeporte’, propiedad de Prensa Ibérica, publicaba esta portada con motivo de la celebración de la final de la Eurocopa entre España e Italia que, a su vez, coincidía con el desarrollo de la catástrofe natural que ha arrasado Valencia.

Como se puede comprobar, es de mal gusto y, por ello, denunciable, ya que quebranta, al menos, tres principios deontológicos.

El primero de ellos recae sobre la manipulación de la fotografía. La imagen del incendio no supone ningún inconveniente de no ser porque la fotografía se está utilizando con un fin contrario al que debería dársele: la utiliza bajo un titular desvinculado al contexto al que pertenece, es decir, no informa sobre la catástrofe sino que posee un fin agitador además de contener un tono sensacionalista. Recíprocamente, se quebranta el principio de ‘verdad, objetividad y exactitud’, tanto en fotografía como en periodismo.

Este tono sensacionalista mecionado se puede apreciar en el subtitular ‘El fútbol no apagará el incendio de Valencia pero sirve para calentar el alma’. De esta forma, puede herir la sensibilidad de aquellas personas que se han visto afectadas por el incendio. Algunos pueblos han perdido enteramente sus extensiones, además las altas pérdidas ecológicas en las que están valoradas dichas extensiones.

Al parecer, lo que mayor importancia tiene aquí se encuentra en el derecho al honor desde varias perspectivas:

1. Se está utilizando una fotografía con un fin contrario al que debería dársele a este tipo de acontecimientos, y más cuando se está hablando de pérdidas humanas y ecológicas. De esta manera, se está abusando de una imagen y de la autoría de la misma. Aunque el autor de la fotografía haya dado su permiso, supone una alteración de la ética fotográfica en cuanto a su fin y uso.

2. Esta publicación falta el respeto y vulnera el honor de:

– Todos los seguidores de la Selección de fútbol ya que identifica un incendio con su pasión.

– A los valencianos que se ven afectados por el incendio así como a todas las personas involucradas.

– A los periodistas (otra vez), tanto del periódico como en general, que ven su profesión dañada ante aquellos que no respetan las normas deontológicas.